Cuando descubres un lugar nuevo siempre tienes la incógnita de cómo será. Hay muchos puntos a tener en cuenta para que un lugar sea digno de repetir. El último restaurante que he podido visitar es Somos Garra. Un lugar diferente que entra por la vista y por el gusto. Un restaurante dual que evoluciona durante el día. Un menú de día, y otro de noche muy diferente.

Situado en Barceló Torre de Madrid, Somos Garra tiene vistas a Plaza de España y la Gran Vía madrileña. Tuve el placer de disfrutar de una gran cena de San Valentín con unos platos muy cuidados con los que nos hicieron un menú apto para intolerantes a la lactosa. Como ya sabéis no puedo tomar lactosa, y cuando te solucionan este problema en un local, por mi ya tiene más de un punto.  Su cocina parte de experiencia española con toques peruanos, escandinavos y asiáticos.

¿Qué me gusta hacer cuándo voy a un restaurante?

Antes de elegir lo que yo quiero comer, prefiero preguntar y dejarme aconsejar por los puntos fuertes del restaurante. Es la mejor forma de probar en todo su esplendor lo que nos pueden ofrecer. Pregunta, las dudas siempre se irán fuera.

5 platos que pedir

Había un menú de San Valentín, al final nos decantamos por probar un poco de cada y este fue el resultado.

  1. Ensalada de anguila ahumada, virutas de mi cuit y vinagreta de sidra. (Espectacular)
  2. Merluza con puerro
  3. Aguachile de vieira
  4. Lomo alto macerado acompañado de maíz picante
  5. El postre nos lo hicieron para nosotros. Un crujiente de chocolate blanco con helado de café. ¡Super bueno!

Estoy seguro que nada mas entrara en el hall del Barceló Torre de Madrid, ya no os querréis ir. Su decoración incita a sentarte, coger una revista y observar cada uno de los detalles que Jaime Hayón ha diseñado. Los años 60 y 70 inundan la decoración pareciendo que estas en un plató de la revista de decoración AD.